El Corpus Hermeticum: Historia del Texto
Un texto que llegó al Renacimiento como si hubiera esperado 1,500 años el momento exacto para ser leído.
En 1460 un monje llegó a Florencia con un manuscrito griego que su amo, Cosimo de Médici, consideró tan importante que ordenó a Marsilio Ficino interrumpir su traducción de Platón para traducirlo primero. El manuscrito contenía los textos atribuidos a Hermes Trismegisto, el Tres Veces Grande, figura que la tradición identificaba con el dios egipcio Thoth y con el heraldo griego Hermes.
Ficino tradujo el Corpus Hermeticum al latín en 1463. Su impacto en el Renacimiento italiano fue inmediato y profundo. Pico della Mirandola lo citaba junto con la Cábala y el neoplatonismo como las tres fuentes del conocimiento verdadero. Giordano Bruno lo consideraba la filosofía más antigua y más verdadera. El hermetismo renacentista no fue una moda marginal. Fue el fundamento intelectual del Renacimiento mismo.
En 1614 el filólogo Isaac Casaubon demostró que el texto no podía ser anterior al siglo II d.C. basándose en análisis lingüístico. El mundo académico lo consideró una falsificación medieval. Pero la investigación posterior matizó enormemente esa conclusión: los textos griegos del siglo II recogen y sistematizan una tradición egipcia mucho más antigua que los papiros del período ptolemaico documentan extensamente. La forma es tardía. El contenido es antiquísimo.
"Hermes Trismegisto conoció casi toda la verdad... Fue el primero en filosofar sobre la majestad de Dios, el orden de los demonios y las transformaciones del alma."
— Marsilio Ficino · Prefacio a la traducción del Corpus Hermeticum · 1463El Corpus Hermeticum