Yahweh No Siempre Fue el Dios Único
El primer mandamiento no dice que otros dioses no existen. Dice que no debes tenerlos delante de él.
Esta es la revelación que más incomoda y la más documentada académicamente. El Yahweh de las capas más antiguas del Antiguo Testamento no es un dios creador universal. Es un dios tribal. El dios de Israel entre otros dioses que también existen y que el texto mismo reconoce.
"No tendrás dioses ajenos delante de mí."
— Éxodo 20:3 · El primer mandamientoAnaliza la lógica: un dios verdaderamente único no necesita ese mandamiento. No hay competencia posible si no hay otros dioses. Solo necesita ese mandamiento un dios que sabe que hay otros y que teme la competencia. El primer mandamiento es la confesión involuntaria de que el panteón existe.
"Dios se levanta en la asamblea divina. En medio de los dioses pronuncia su juicio."
— Salmo 82:1 · La asamblea de los diosesEl Salmo 82 es todavía más explícito. Hay una asamblea de dioses. Yahweh es uno de ellos que se levanta a juzgar a los otros. No es metáfora difícil. Es el panteón canaanita todavía visible a través del texto monoteísta posterior.
El nombre Elohim, que se traduce como "Dios" en el Génesis, es gramaticalmente plural en hebreo. El singular es El. Elohim es la forma plural masculina. El primer versículo del Génesis dice literalmente: "En el principio los dioses crearon los cielos y la tierra." La teología monoteísta lo traduce como plural mayestático de majestad. Pero el texto original es plural.
El henoteísmo original de Israel, es decir adorar principalmente a Yahweh reconociendo la existencia de otros dioses, es el consenso entre los historiadores de la religión académicos. No es posición marginal ni alternativa. Es lo que dice la evidencia textual y arqueológica cuando se examina sin el filtro teológico monoteísta.
El Panteón Original
"Cuando el Altísimo dio herencia a las naciones... estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Dios. Porque la porción de Yahweh es su pueblo." — Deuteronomio 32:8-9 · Manuscritos del Mar Muerto