La Llegada a la Tierra
Nibiru, el oro y la atmósfera que se moría
Según las tablillas sumerias, especialmente el Enuma Elish y el Atrahasis, los Anunnaki no eran dioses creadores del universo sino seres de otro mundo que llegaron a la Tierra con una misión específica: extraer oro.
Su planeta, Nibiru, tenía la atmósfera deteriorándose. La solución propuesta por sus científicos: dispersar partículas de oro en la atmósfera superior para crear un escudo protector. El mismo concepto que la geoingeniería moderna estudia hoy para el cambio climático.
El comandante de la primera expedición fue Enki (Señor de la Tierra). Su hermano Enlil llegó después como comandante supremo. Desde el primer momento sus naturalezas eran opuestas: Enki llegó curioso, fascinado por la Tierra y sus habitantes. Enlil llegó con una agenda de explotación.
Establecieron sus primeras bases en Mesopotamia, la región entre el Tigris y el Éufrates. Eridu fue la primera ciudad. Las tablillas la describen como construida por los dioses antes de que existieran humanos, lo cual, en la lectura de Sitchin, significa: construida por los Anunnaki como base de operaciones.
Los asiriólogos convencionales no leen el Enuma Elish como historia literal de extraterrestres. Lo leen como mitología cosmogónica. La lectura de Sitchin es una interpretación no consensuada. Sin embargo, es la única que da coherencia interna a detalles específicos como la descripción de Nibiru como planeta con órbita elíptica, descrito con precisión astronómica 5,000 años antes de que se descubriera Neptuno.
Nibiru · El Planeta del Cruce
"Cuando Anu hubo descendido del cielo a la Tierra, cuando Enlil hubo tomado la Tierra..." — Atrahasis · Tablilla I